• El pasado viernes 18 de diciembre, Michel Barnier participó en el pleno del Parlamento Europeo para hablar sobre las futuras relaciones de la Unión Europea con el Reino Unido
• Durante su intervención recordó la importancia de llegar a un acuerdo, así como las materias de conflicto que persisten en las negociaciones: la pesca, la gobernanza y la competencia justa



Bruselas, 12 de diciembre de 2020. Durante su intervención en el pleno del Parlamento Europeo, Michel Barnier recordó que queda muy poco tiempo para llegar a un acuerdo que entre en vigor el 1 de enero y que siguen habiendo grandes diferencias entre las partes que dificultan la adopción del mismo.

Desde el comienzo de las negociaciones, los británicos establecieron un requisito fundamental: recuperar su soberanía, algo que respeta y acepta la UE. En la misma línea, el jefe negociador europeo resaltó que debe existir una reciprocidad para que las partes puedan llegar a un acuerdo, por lo que los británicos también deben respetar la soberanía de los Estados miembros de la UE, los valores y políticas comunes de la UE y el mercado único.

Desde la UE quieren una cooperación comercial y económica abierta y ambiciosa que sea justa y equitativa y esté basada en la competencia justa. En este sentido, el negociador jefe de la UE afirmó que, si el Reino Unido deseara divergir en el futuro en esta materia está en su derecho, pero no puede estar exento de consecuencias.

En lo que respecta a pesca, tal y como manifestó Barnier, la UE acepta que el Reino Unido quiera recuperar su soberanía para poder controlar el acceso a sus aguas. Pero si el Reino Unido quisiera, después de un período de ajuste creíble y suficiente, poder cortar el acceso a sus aguas en cualquier momento, la UE debe tener un derecho soberano de reacción o compensación. Esto es así ya que la UE no considera justo ni aceptable que los pescadores europeos tengan solo derechos de transición en aguas británicas -que se evaporarían un día- mientras que el resto del acuerdo, especialmente para las empresas británicas, permanece estable.

Hay muchas otras dimensiones importantes que se han negociado como es el caso de la cooperación económica a través de un acuerdo de libre comercio que incluye el acceso al mercado libre de aranceles y cuotas, la conectividad en el transporte aéreo y por carretera y en la energía, o la cooperación en la seguridad social.
Las negociaciones han llegado a buen puerto también en lo relativo a la seguridad interna, donde las partes tienen un interés común en proteger a sus ciudadanos, por lo que acordaron una estrecha cooperación en ocho áreas específicas: Europol, Eurojust, Prüm, la extradición, el intercambio de información sobre registros penitenciarios y la congelación y confiscación de activos. Esta cooperación se basa en dos requisitos previos: el respeto de los derechos fundamentales, en particular los consagrados en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, y la protección de los datos personales.

Además, desde la UE también están trabajando para poner en marcha a nueva Reserva de Ajuste al Brexit (BAR) cifrada en 5.000 millones de euros “con el fin de contrarrestar los perjuicios derivados de la salida del Reino Unido en los Estados miembros y sectores más gravemente afectados”.

Más información: Comisión Europea
Discursos del vicepresidente de la Comisión Europea, Maroš ŠEFČOVIČ, y del jefe negociador de la UE para el Reino Unido, Michel BARNIER, en la sesión plenaria del Parlamento Europeo.

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