• Tras la manifestación del Reino Unido de su intención de modificar unilateralmente parte de lo establecido en el Protocolo de Irlanda e Irlanda del Norte, el vicepresidente de la Comisión, Maroš Šefčovič, ha expresado su preocupación ante lo que considera una violación de las disposiciones del Protocolo y del deber de buena fe prevista en el Acuerdo de Retirada
• El vicepresidente de la Comisión Europea añadió que, con esta medida, es la segunda vez que el gobierno británico se dispone a infringir el derecho internacional
Bruselas, 4 de marzo de 2021. El Gobierno de Boris Johnson comunicó ayer su intención de modificar de forma unilateral parte de lo establecido en el Protocolo de Irlanda e Irlanda del Norte, uno de los anexos del Acuerdo de Retirada que más fricciones provocó entre Reino Unido y la UE. Así, el ministro para Irlanda del Norte del gobierno británico anunció en la Cámara de los Comunes que se extendería hasta octubre el conocido como "período de gracia” que se aplica a supermercados y exportadores que envían mercancías desde Grano Bretaña a Irlanda del Norte.

Para evitar una frontera dura entre las dos Irlandas, este territorio británico quedó dentro del mercado único y el espacio aduanero comunitario. Por tanto, se fijó la necesidad de establecer controles aduaneros en el tráfico de mercancías por el mar de Irlanda, aunque la Comisión Europea y el Gobierno británico permitieron que hubiera cierta flexibilidad en la adaptación hasta finales de marzo. Ante esta decisión moratoria unilateral, la UE considera que Reino Unido no solo estaría infringiendo las disposiciones del Protocolo de Irlanda del Norte, sino que también podría estar vulnerando el derecho internacional y podría tomar acciones legales.

El vicepresidente de relaciones institucionales de la Comisión, Maroš Šefčovič, consideró esto un gran desvío del esfuerzo constructivo que había prevalecido hasta ahora. En una llamada de Šefčovič al copresidente del Comité Conjunto UE-Reino Unido, David Frost, el último aseguró que la prórroga era necesaria por “razones operativas” y la necesidad de más tiempo para adaptarse a la nueva situación.
En sus declaraciones, Šefčovič recordó que no es la primera vez que el Reino Unido ha estado a punto de violar la ley internacional, haciendo referencia a los roces acontecidos en septiembre del año pasado cuando el primero ministro británico anunció la intención del gobierno de aprobar una Ley de Mercado Interior del Reino Unido. Dicha ley concedería a sus ministros a prerrogativa de levantar unilateralmente controles aduaneros o conceder ayudas públicas la empresas en Irlanda del Norte. Finalmente, ante las amenazas de Bruselas, Londres retiró las cláusulas de la ley al alcanzar un acuerdo comercial.

Ante esta nueva posible violación de los acuerdos negociados, la Comisión ha añadido que responderá según las medidas legales establecidas en el acuerdo y en el tratado comercial, y que estos nuevos pasos tomados por Londres suponen un profundo daño en la relación de confianza necesaria para la implementación del protocolo.

Fuente: Comisión Europea

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