• A finales de junio, la Comisión presentó un paquete de medidas para resolver algunos problemas perentorios en la aplicación del Protocolo sobre Irlanda e Irlanda del Norte con el propósito fundamental de beneficiar a la población de Irlanda del Norte 
  • Además, la factura del Brexit será otro de los contenciosos en los próximos meses entre la UE y el Reino Unido ya que, si bien la UE considera que el Reino Unido debe hacerse cargo de una factura de unos 47.500 millones de euros, el Reino Unido considera que ha de pagar una suma total de 43.800 millones 



Bruselas, 28 de julio de 2021. El 30 de junio se cumplieron seis meses desde que el Protocolo sobre Irlanda e Irlanda del Norte entró en funcionamiento aunque aún hay bastantes lagunas en la aplicación del mismo por parte del Reino Unido. Dada la serie de desafíos en la aplicación, la Comisión Europea presentó un paquete de medidas para abordar las cuestiones más urgentes con el propósito de beneficiar a la población de Irlanda del Norte. En última instancia, la Comisión afirmó que su trabajo consiste en garantizar la protección del Acuerdo del Viernes Santo (Belfast), que trae consigo la paz y la estabilidad en Irlanda del Norte, evitando al mismo tiempo una frontera dura en la isla de Irlanda y manteniendo la integridad del mercado único de la UE. 


Ahora mismo la UE atiende la solicitud del Reino Unido de ampliar el periodo de gracia para el movimiento de carnes refrigeradas desde Gran Bretaña a Irlanda del Norte por tres meses más, hasta el 30 de septiembre de este año. Con todo, se trata de una solución de carácter temporal y lleva aparejadas condiciones estrictas, lo que significa que el Reino Unido debe cumplir obligaciones claras, como un procedimiento de canalización en Irlanda del Norte o los certificados sanitarios obligatorios. Esta prórroga permitirá a las partes interesadas seguir adaptando sus cadenas de suministro a la situación posterior al Brexit, algo que aún no se completó. En este sentido, el vicepresidente de la Comisión Europea,  Maroš Šefčovič, anunció que desde las instituciones esperan que durante este periodo el Reino Unido se comprometa de forma constructiva en un acuerdo más amplio en el ámbito de la salud pública, animal y vegetal, basado en las normas de la UE, ya que con ella desaparecerían el 80% de los controles exigidos por el Protocolo.  


La UE también reunió un importante conjunto de soluciones prácticas, que ayudan a aplicar el Protocolo y facilitan la vida cotidiana de las comunidades de Irlanda del Norte.  En cuanto a los medicamentos, la Comisión presentará a principios de otoño una propuesta legislativa que garantizará su suministración continua y a largo plazo desde Gran Bretaña a Irlanda del Norte. Esto permitiría, por ejemplo, seguir disponiendo de medicamentos genéricos en Irlanda del Norte, algo de especial importancia para el NHS. También se encontró una solución para facilitar el traslado de los perros guía que acompañan a las personas que viajan de Gran Bretaña a Irlanda del Norte. Así como se simplificará el sistema de etiquetado cuando el ganado sea trasladado en varias ocasiones entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte, facilitando el proceso. Por último, los conductores del Reino Unido ya no tendrán que mostrar la tarjeta verde del seguro de automóvil al entrar en la UE, y esta exención será especialmente útil para los automovilistas norirlandeses que crucen la frontera con Irlanda.  


Factura del Brexit 


Por otro lado, este será otro de los contenciosos en los próximos meses entre la UE y el Reino Unido. Si bien la UE considera que el Reino Unido debe hacerse cargo de una factura de unos 47.500 millones de euros por la salida del país de la unión de los 28, el Reino Unido considera que ha de pagar una suma total de 43.800 millones. Una pequeña diferencia de unos 3.000 millones de euros. 


Contexto 


El Protocolo sobre Irlanda e Irlanda del Norte es la solución conjunta que la UE encontró con el Primer Ministro Boris Johnson e David Frost -y que fue ratificada por el Parlamento del Reino Unido- para hacer frente a los singulares retos del Brexit. Su objetivo es proteger el Acuerdo del Viernes Santo (Belfast) en todas sus partes, manteniendo la paz y la estabilidad en Irlanda del Norte, evitando una frontera dura en la isla de Irlanda y preservando la integridad del mercado único de la UE. Para alcanzar estos objetivos, el Protocolo debe aplicarse, por lo que el respeto de las obligaciones jurídicas internacionales es de suma importancia. 


La UE buscó soluciones para superar las dificultades que experimentan los ciudadanos de Irlanda del Norte en relación con la aplicación del Protocolo y seguirá dialogando con el Reino Unido para encontrar soluciones creativas, en el marco del Protocolo, en interés de todas las comunidades de Irlanda del Norte. Con todo, no acepta una renegociación del Protocolo. Por todo esto, una acción conjunta en los órganos establecidos por el Acuerdo de Retirada será de suma importancia en los próximos meses.  


Más informaciónComisión Europea 


Declaración de prensa del Vicepresidente Maroš Šefčovič sobre las soluciones encontradas para ayudar a la aplicación del Protocolo sobre Irlanda / Irlanda del Norte 

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